Crítica de ‘Luz y taquígrafa’: Ana Rivero ilumina 50 años de historia desde el Congreso

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'Luz y taquígrafa', la biografía de Ana Rivero.

Ana Rivero fue de esas privilegiadas que durante medio siglo escucharon, observaron y transcribieron todo lo que ocurría en el Congreso. Con Luz y taquígrafa nos acerca esos 50 años de historia de una manera divertida y algo nostálgica de tiempos mejores para la política española. Ella no contemplaba lo acontecido desde una tribuna o un despacho: estaba a muy pocos metros de quienes tomaban las decisiones.

En esta crítica de Luz y taquígrafa explico por qué este libro ha sido una de mis mejores lecturas de 2026. Una obra que rescata una profesión invisible y recuerda que la democracia también se construye conservando la memoria de lo que se dijo.

¿De qué trata ‘Luz y taquígrafa’?

Luz y taquígrafa cuenta la vida profesional y personal de Ana Rivero, taquígrafa del Congreso durante cinco décadas. Desde su mesa, a los pies de la tribuna, presenció el final del franquismo, la Transición, dos proclamaciones reales y siete presidencias del Gobierno. El 23-F la sorprendió dentro del edificio.

Publicado por Plaza & Janés en septiembre de 2025, el libro está escrito junto a Ana I. Gracia. No es un Diario de Sesiones ni una historia académica de la democracia. Es una autobiografía construida con recuerdos, escenas del hemiciclo, cambios sociales y anécdotas de una institución que Rivero conoció desde dentro.

La política ofrece el escenario pero el argumento es cómo una joven entra en unas Cortes dominadas por hombres y termina siendo memoria viva del Parlamento.

Quién es Ana Rivero, la taquígrafa que vio cambiar España

Ana Rivero es una funcionaria madrileña nacida en 1954 que comenzó a trabajar en las Cortes en mayo de 1975. Un suspenso escolar llevó a su padre, taquígrafo y criptólogo, a enseñarle su método. Poco después ganó un premio nacional de velocidad taquigráfica.

Ana Rivero fue taquígrafa en el Congreso durante 50 años.

Rivero llegó cuando todavía gobernaba Franco y se jubiló en 2024. Durante ese tiempo completó quince legislaturas democráticas y presenció acontecimientos esenciales de la historia reciente. También vivió la transformación laboral de las mujeres, desde las restricciones de vestuario hasta una presencia femenina mucho mayor en la Cámara.

Su biografía explica el gran atractivo del libro: no escribe como una política que desea justificar decisiones, sino como una profesional obligada a escuchar, comprender y no alterar una sola palabra.

Ana I. Gracia, la segunda autora que ayuda a ordenar los recuerdos

Ana I. Gracia colabora en la redacción de este libro, pero no es una actriz secundaria, sino la profesional que ayuda a convertir una vida extraordinaria en un relato legible. Periodista durante años y taquígrafa parlamentaria desde 2021, conoció a Rivero trabajando y comprendió que sus recuerdos merecían convertirse en libro.

Gracia había trabajado en medios como Expansión, El Confidencial y El Español antes de aprobar la oposición. El proyecto tomó forma en 2024 y mezcla su mirada periodística con el testimonio de Rivero. Esa combinación explica el equilibrio entre conversación, contexto histórico y ritmo divulgativo. ¡Y así se convierte en una lectura apasionante!

Ana I. Gracia, periodista y ahora taquígrafa en el Congreso.

No te vas a encontrar una acumulación desordenada de batallitas. Hay una voz principal, la de la protagonista de esta historia, pero también una estructura pensada para que el lector no pierda el hilo. Desde luego, cada capítulo despierta interés, ¡incluso sus viajes y anécdotas por el mundo!

Crítica de ‘Luz y taquígrafa’: la Historia contada a ras de suelo

La gran virtud de Luz y taquígrafa está en su punto de vista. Rivero se encontraba dentro del centro político del país, pero ocupaba un lugar discreto. Esa distancia mínima le permite observar el poder sin escribir desde el poder, algo poco habitual.

El tono es directo y cálido. La autora recuerda protocolos, discusiones, silencios, bromas y momentos de tensión. Es una mezcla de precisión histórica y detalle cotidiano desde las primeras páginas, y todo ello te deja descubrir cómo funciona la política en España.

A mí me ha ganado precisamente por eso. El Congreso deja de ser un decorado televisivo y recupera cuerpos, nervios, horarios interminables y personas obligadas a reaccionar mientras la Historia sucede delante de ellas. Mientras la democracia se abre paso y se hace mayor.

Lo mejor: la humanización del Congreso

Lo mejor del libro es su capacidad para acercarnos una institución que suele parecer lejana, rígida y teatral. Rivero no necesita exagerar porque estuvo presente. Su memoria encuentra interés en un gesto, una frase mal pronunciada, una interrupción o la tensión previa a una votación decisiva.

También me gusta la reivindicación de la figura de la taquigrafía, un oficio que no consiste solamente en escribir deprisa. Exige identificar quién habla, registrar reacciones y comprender el ambiente para elaborar un relato fiel. ¡Qué difícil me parece!

Rivero defiende que esa mirada humana sigue siendo necesaria incluso con inteligencia artificial. Esa defensa no suena a simple nostalgia laboral. Conservar las palabras exactas protege la memoria pública y limita la tentación de reescribir lo ocurrido.

'Luz y taquígrafa' dedica un capítulo completo al 23-F.

Su punto débil: la nostalgia pesa más que el análisis político

Quizás en Luz y taquígrafa la nostalgia ocupe demasiado espacio. Rivero compara con frecuencia el Parlamento del consenso con una Cámara actual dominada por el titular rápido. Su experiencia legitima esa mirada, pero es posible que algunos lectores echen de menos un análisis más profundo de las causas o puedan creer repetitiva esta opinión.

El libro tampoco es una cronología exhaustiva. Avanza a través de recuerdos y episodios, por lo que ciertos períodos reciben más atención que otros. Quien busque un ensayo político minucioso deberá acudir a obras más académicas. ¡Esto es otra cosa!

Aun así, esta ligereza también amplía su público. Se lee con facilidad y deja preguntas abiertas para continuar investigando después de cerrar el libro.

Del franquismo a la democracia: el contexto en el que se publicó

El libro apareció en 2025, cincuenta años después de la llegada de Rivero a unas Cortes todavía franquistas. Ese aniversario convierte sus memorias en algo más que una despedida profesional. La obra permite comparar el país de 1975 con una democracia consolidada, aunque tensionada y cada vez más mediática.

Su publicación llegó cuando Rivero denunciaba la teatralización del Congreso y la búsqueda constante del titular. El propio libro, además, sitúa en primer plano la Transición, la participación de las mujeres y el valor de la memoria democrática.

Por eso Luz y taquígrafa dialoga tan bien con el presente. No idealiza completamente el pasado, pero sí pregunta qué hemos ganado, qué hemos perdido y por qué escuchar parece hoy mucho más difícil.

Mujeres, poder y techo de cristal en ‘Luz y taquígrafa’

La evolución de las mujeres en el Congreso constituye uno de los hilos más importantes del libro. Rivero llegó a una institución con escasa presencia femenina, normas de vestuario no escritas y una conciliación casi inimaginable. Su carrera permite medir cambios que las estadísticas no siempre cuentan.

La autora recuerda que las ayudantes cobraban menos y que la maternidad podía considerarse un inconveniente profesional. También aborda abusos de poder y situaciones de acoso, aunque no esperes material morboso. La cosa era más seria. Su intención es mostrar cuánto costó abrir espacios que hoy parecen normales.

La evolución de las mujeres en el Congreso, uno de los temas principales de 'Luz y taquígrafa'.

Este enfoque aporta profundidad a unas memorias que podrían haberse quedado en anécdotas políticas. La democracia cambia en las leyes, pero también en quién puede ocupar una silla, hablar y trabajar sin pedir permiso.

¿Merece la pena leer ‘Luz y taquígrafa’?

Sí, merece la pena leer Luz y taquígrafa si te interesa conocer la historia reciente de España. Son unas memorias profesionales que descubren aquello que normalmente queda fuera de cámara. No exige grandes conocimientos políticos y explica el contexto sin que resulte una pesada lección de historia.

Lo recomiendo especialmente a lectores jóvenes que desean conocer más sobre la Transición y a periodistas, opositores y curiosos de profesiones amenazadas por la automatización.

No es el libro definitivo sobre la democracia española. Tampoco lo pretende. Es una mirada humana, entretenida y valiosa desde el lugar en el que las palabras se convertían en documento.

Preguntas frecuentes sobre ‘Luz y taquígrafa’

¿‘Luz y taquígrafa’ es una novela?

No. Es una autobiografía y memoria profesional que combina historia política, experiencias personales y la evolución de la taquigrafía parlamentaria.

¿Quién escribió ‘Luz y taquígrafa’?

El libro está firmado por Ana Rivero y Ana I. Gracia. Rivero aporta sus memorias y Gracia ayuda a darles estructura narrativa y contexto.

¿Cuándo se publicó ‘Luz y taquígrafa’?

Plaza & Janés publicó el libro el 18 de septiembre de 2025, pocos meses después del cincuentenario de la llegada de Rivero a las Cortes.

¿Qué significa el título ‘Luz y taquígrafa’?

Adapta la expresión ‘luz y taquígrafos’, popularizada por Antonio Maura, para reivindicar la transparencia y reconocer a la mujer que registró medio siglo parlamentario.

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