Crítica de ‘La Odisea’ de Christopher Nolan: una epopeya deslumbrante, pero que olvida quién es Odiseo
El siguiente paso lógico tras hablar sobre el libro La Odisea de Homero era ver la película estrenada en julio de 2026, ¿no crees? Y no pienses que escribir esta crítica de La Odisea de Christopher Nolan ha resultado sencillo: he disfrutado mucho la película, pero para mí no es la obra maestra que tanta gente afirma, y voy a intentar justificártelo a lo largo de estas líneas.
No se puede dudar de que es una aventura épica enorme, técnicamente admirable y plenamente cinematográfica. Sin embargo, para mí queda lejos de las mejores películas de Nolan (haremos una lista sobre esto en laCritica.es), e incluso me atrevería a decir que transforma en exceso al héroe de Homero (¡para algo me he leído el libro a propósito!).
Aviso: voy a hablar de cambios respecto al libro, aunque intentando no destripar cada giro. Aún así, si aún no has visto la película, quizá sea mejor que te detengas aquí y vuelvas una vez lo hayas hecho. Si la has visto, continúa, ¡te espero en los comentarios para saber qué te ha parecido!
Crítica de ‘La Odisea’ de Christopher Nolan: una gran película, pero no su mejor obra
La nueva película de Christopher Nolan funciona maravillosamente bien como aventura de supervivencia, epopeya bélica y relato sobre las heridas de la violencia. El problema aparece al compararla con sus trabajos más complejos: aquí encuentro menos ideas, personajes más sencillos y una emoción demasiado dirigida por el espectáculo.
No la colocaría a la altura de Memento, Origen, Interstellar, Oppenheimer, El truco final o El caballero oscuro. Aquellas películas conseguían que el espectáculo abriese preguntas, mientras que esta adaptación suele buscar generar primero el impacto y añadir después el significado.
Eso, por supuesto, no convierte el resultado en una mala película. Hay secuencias magníficas y el filme dura casi tres horas que avanzan con sorprendente facilidad. Ahora bien, una buena película de Nolan no tiene por qué ser automáticamente su nueva obra maestra. Sobre todo porque esta, a mi juicio, no lo es ni de lejos.
Un espectáculo épico que justifica ver ‘La Odisea’ en el cine
La Odisea de Nolan está construida para que el mar, los barcos, Troya y las criaturas mitológicas parezcan demasiado grandes para cualquier pantalla doméstica. Nolan rodó el largometraje íntegramente con cámaras de película IMAX, una decisión apreciable tanto en las batallas como en los silencios.
La fotografía de Hoyte van Hoytema convierte cada paisaje en una amenaza. El sonido golpea y la música de Ludwig Göransson empuja el viaje. Como explicamos al analizar su histórico rodaje en IMAX, esta escala no es publicidad, sino que forma parte fundamental de la experiencia.
Los cambios de Nolan que sí mejoran el ritmo de la adaptación
Adaptar un poema de unos 12.000 versos obliga a elegir, comprimir y reorganizar, ¡no hay otra manera! Nolan elimina personajes, fusiona episodios, añade partes que no están en la obra y convierte relatos contados por Odiseo en recuerdos visuales. No todo permanece intacto, pero muchos cambios, ojo, sí ayudan a seguir la historia sin perderse.
La guerra de Troya aporta el contexto que la película necesitaba
La película amplía la caída de Troya y muestra mejor el peso de una guerra que condiciona todo el viaje de regreso. Esa decisión me parece acertada porque permite comprender la culpa, la violencia y el desgaste de Odiseo antes de enfrentarlo al mar, los monstruos y sus recuerdos.
Aquí hay que precisar que Nolan incorpora personajes y conflictos relacionados con La Ilíada, pero el caballo de Troya no se narra allí. Homero lo menciona brevemente en La Odisea, mientras que la participación de Sinón procede principalmente del libro II de La Eneida de Virgilio.
Más que copiar una sola obra, el director mezcla La Odisea, el ciclo troyano y tradiciones posteriores. Y la combinación funciona en pantalla porque convierte Troya en una herida que acompaña al protagonista.
La compresión de episodios evita que el viaje se convierta en una lista
Nolan entiende que reproducir cada escala del poema habría creado una sucesión mecánica de islas, monstruos y despedidas. Por eso modifica el orden, reduce encuentros y utiliza los recuerdos para conectar las pruebas con el trauma del protagonista. Como solución cinematográfica, la estructura mantiene el avance y la tensión.
Comprendo que elimine a los feacios, simplifique algunas visitas al mundo de los muertos y transforme la reunión entre Telémaco y su padre. El poema puede detenerse en relatos dentro de relatos, pero una película necesita escoger dónde colocar su impulso.

Incluso el nuevo desenlace puede defenderse como una conclusión más cerrada. No es el final de Homero, pero responde a la historia sobre culpa y reparación que Nolan quiere contar.
Cuando ‘La Odisea’ deja de adaptar a Homero y empieza a perderlo
Esta no es una crítica de La Odisea de Christopher Nolan que vaya a degüello con qué decía y no decía el libro, o cómo se ha decidido adaptar. Este tipo de películas hay que verlas como lo que son, historias adaptadas a la pantalla, pero eso tampoco nos obliga a aplaudir detalles que no lo merecen, o al menos no tanto como nos quieren vender.
El problema aquí no es que Nolan haga cambios con respecto al libro, toda adaptación debe hacerlo. Lo preocupante aparece cuando elimina precisamente los rasgos que convierten a Odiseo, Penélope y Atenea en personajes únicos. Esto hace que, aunque la aventura permanezca, la identidad de la historia original quede debilitada.
El Odiseo de Matt Damon tiene fuerza, pero pierde su astucia
El Odiseo homérico no destaca por su fuerza. Su verdadera arma es la mêtis: una inteligencia flexible que le permite mentir, improvisar, seducir, resistir y vencer mediante las palabras. Nolan conserva al guerrero cansado, pero reduce demasiado al narrador, al embaucador y al estratega.
La escena del cíclope resume uno de mis mayores problemas con esta película. Nolan decide eliminar el engaño de ‘Nadie’, el juego verbal y la revelación del nombre verdadero de Odiseo que es el principio del fin para él. Desaparecen una demostración esencial de ingenio y la acción que permite a Polifemo pedir a Poseidón que castigue al héroe con un viaje de retorno interminable. Si me apuras, aunque un personaje dice después que el cíclope menciona a su padre tras dejarle ciego, yo ni me enteré en la sala.
Además, la amnesia provocada por el loto convierte la identidad en algo que Odiseo recupera desde fuera. Yo habría mantenido su conciencia, sus mentiras y su orgullo: defectos que también son las bases de un personaje que, literalmente, lleva miles de años funcionando y que Dios inició al tan estudiado hoy ‘viaje del héroe’.
Penélope, Atenea y el reconocimiento pierden una parte esencial del poema
Los cambios también afectan a quienes definen a Odiseo mediante su relación con él. Penélope no es solamente la esposa paciente, y Atenea no funciona como una conciencia decorativa. Ambas poseen inteligencia, iniciativa y capacidad para manipular situaciones en un mundo dominado por hombres.
La sustitución de la prueba del lecho matrimonial por una figura de Atenea me resulta del todo incomprensible. En el poema, Penélope provoca a su marido para comprobar su identidad mediante un secreto que solo conocen ellos dos y una sirvienta fiel. La escena, por tanto, demuestra que ella posee una astucia comparable a la suya.
Yo habría conservado ese momento, el engaño de ‘Nadie’ y una intervención divina más clara, de la que Nolan parece renegar por completo. Apenas ocuparían unos minutos y devolverían tres pilares que para mí son básicos en la historia:
- La inteligencia.
- El reconocimiento.
- La tensión entre los seres humanos y los dioses.
Y eso no quita que, una vez el director decide cómo va a tratar a Atenea en su película, crea firmemente que encuentra una buena solución para seguir integrándola en su relato.
Matt Damon lidera un reparto enorme al servicio de una película muy física
Matt Damon sostiene todo el viaje gracias a una presencia muy bien trabajada, un cansancio tremendamente visible y una vulnerabilidad que evita convertir a Odiseo en una estatua heroica. Tom Holland, por su parte, aporta inquietud a Telémaco. Anne Hathaway transmite la resistencia de Penélope. Y Robert Pattinson convierte a Antínoo en una amenaza desagradablemente cercana, aunque para mí también algo caricaturesca, incluso ‘acusica’.
También aparecen Zendaya como Atenea, Charlize Theron como Calipso, Samantha Morton como Circe, Lupita Nyong’o como Helena y Elliot Page como Sinón.
El reparto impresiona, desde luego, pero mi reserva está en la escritura: echo en falta al Odiseo verbal, contradictorio y peligrosamente inteligente.

El ‘hype’ perjudica a una película que merece disfrutarse sin convertirla en religión
En un tiempo en el que las redes sociales son el centro de todo, la conversación previa convirtió cada tráiler, imagen y cada declaración en la promesa de una obra definitiva. Ese entusiasmo, visto lo visto, llena las salas, pero establece una comparación imposible. Cuando esperamos la mejor película de Nolan antes de verla, cualquier imperfección parece una decepción mayor de lo razonable.
A mí me da pena. La Odisea es muy disfrutable cuando dejamos de exigirle que cambie la historia del cine. El exceso de elogios desinfla una epopeya notable, como si ser una gran aventura fuese insuficiente.
Esto ocurre cuando una parte del público parece obligada a elegir entre dos extremos. O estamos ante una obra maestra incontestable o ante un fracaso absoluto. En realidad, existe un terreno mucho más interesante: el de las buenas películas que también permiten debatir, discrepar y señalar errores.
Yo creo firmemente que esta versión de La Odisea está a años luz de, por ejemplo, todo lo que genera en cualquiera la Gladiator de Russel Crowe y Ridley Scott. ¿Tú qué opinas?
¿Merece la pena ver ‘La Odisea’ de Christopher Nolan?
Sí, merece la pena verla y justifica de sobra el pago de la entrada. Es grande, emocionante, oscura y visualmente espectacular, eso no se lo quita nadie. Además, demuestra que Hollywood todavía puede movilizar recursos enormes para contar una historia clásica sin esconderla dentro de una franquicia interminable.
Mi consejo es sencillo: que esta crítica de La Odisea de Christopher Nolan te haga ir a verla con la mente abierta y con cero hype. No esperes la mejor película de la historia, la mejor de Christopher Nolan ni tampoco una adaptación totalmente fiel.
Lo que sí encontrarás es una interpretación personal y poderosa que funciona mejor como epopeya moderna que como retrato definitivo de Odiseo. Y ahora que menciono lo de la modernidad, ¡cómo me sacó de la historia el look del rapsoda! (el personaje que recita los cantos en las cenas de los pretendientes a golpe de vara).
Yo habría tomado otras decisiones. Aun así, volvería a pagar por verla en una buena sala, conociendo a Nolan seguramente descubriría un buen número de detalles que me pasaron inadvertidos en el primer visionado.
Nolan no ha filmado al Odiseo que esperaba, pero sí una aventura que merece ser vivida en pantalla grande.
¿Y yo? Yo me quedo con el consuelo de que puedo seguir admirandoInterstellar como la que para mí es la mejor película de Christopher Nolan. Para ti puedes ser La Odisea, Origen, El caballero oscuro, Oppenheimer o cualquier otra. Creo que esa es la magia de este director y de sus proyectos.
Eso sí, si te quedas con La Odisea, que sea después de un par de noches consultando con la almohada. ¡Eso es exactamente lo que he hecho yo para atreverme a traerte esta crítica de La Odisea de Christopher Nolan que puede no gustar a todos por igual!
Preguntas frecuentes sobre ‘La Odisea’ de Christopher Nolan
¿Cuánto dura ‘La Odisea’ de Christopher Nolan?
La película dura 172 minutos, es decir, 2 horas y 52 minutos.
¿Hay que leer ‘La Odisea’ antes de ver la película?
No es obligatorio, la película se entiende sola y de hecho incluye fragmentos de otras obras. Eso sí, conocer el poema te permitirá identificar mejor los cambios, las ausencias y la personalidad original de Odiseo.
¿Tiene escena poscréditos ‘La Odisea’?
No, la película termina antes de los créditos y no incluye ninguna escena adicional, siguiendo la práctica habitual de Christopher Nolan en este sentido.
¿Quién compone la banda sonora de ‘La Odisea’?
La música es obra de Ludwig Göransson, que también colaboró con Christopher Nolan en Tenet y Oppenheimer.