Crítica de ‘Toy Story 5’: Pixar acierta con Jessie, pero la saga empieza a repetirse
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Esta crítica de Toy Story 5 nace de una sensación contradictoria. Reencontrarnos con los juguetes de Pixar siempre es divertido y no está mal que Jessie sea protagonista, pero también cuesta ignorar que la franquicia vuelve a recorrer terrenos conocidos. Y eso, para quienes crecimos con la saga, nos empieza a resultar un poco más infantil de lo deseado.
La quinta película tiene corazón, humor y una animación extraordinaria. Sin embargo, ya no tiene esa facilidad para hacernos creer que cada regreso era absolutamente necesario. Un poco de nostalgia está bien pero es importante no regodearse en el pasado.
Crítica de ‘Toy Story 5’: los juguetes de Pixar sobreviven a las pantallas
La principal novedad de Toy Story 5 está en el enfrentamiento entre los juguetes tradicionales y Lilypad, una tableta inteligente que conquista la atención de Bonnie. Pixar actualiza así su gran pregunta: ¿qué sucede cuando un niño deja de necesitar aquello que antes hacía volar su imaginación?
Esta batalla entre juguetes buenos y tecnología malvada transmite también que las pantallas forman parte de nuestra vida y que pueden facilitar ciertas relaciones. El problema aparece cuando sustituyen el juego, la creatividad y el contacto personal.
Andrew Stanton, director de WALL·E y Buscando a Nemo nos evita el sermón para padres sobre los peligros de la tecnología. Según explicó Disney, el conflicto evolucionó durante el desarrollo de la película porque sus responsables comprendieron que la tecnología “no va a desaparecer”. Y hay que prepararse para una convivencia pacífica.
Jessie se convierte en la protagonista que necesitaba ‘Toy Story 5’
Jessie es el verdadero corazón de esta entrega. La vaquera dirige ahora la habitación de Bonnie y carga con la responsabilidad de proteger su felicidad. Su miedo a dejar de resultar necesaria conecta con su pasado, pero también permite contemplar la saga desde una sensibilidad diferente.
La actriz Joan Cusack -nominada al Oscar por Armas de mujer (1988) e In & Out (1997) y hermana del también actor John Cusack- vuelve a prestarle su voz en la versión original. Su personaje gana espacio con permiso de Woody y Buzz, que aceptan aquí funciones más secundarias.
Woody protagonizó las cuatro películas anteriores y su viaje parecía prácticamente cerrado. Jessie aporta una nueva energía y una mirada feminista, aunque en ocasiones insiste demasiado en emociones que ya conocíamos.
Lilypad y los nuevos personajes llevan la saga hasta nuestro presente
Lilypad no es solo la nueva rival de los juguetes. Esta tableta con forma de rana, interpretada por Greta Lee -famosa por sus papeles en Russian Doll (Netflix) y The Morning Show (Apple TV+), representa una manera distinta de jugar, comunicarse y ocupar el tiempo. Su presencia convierte un conflicto doméstico en una reflexión que sonará a cualquier familia actual.
Entre las incorporaciones también encontramos a Smarty Pants, un juguete tecnológico con la voz del presentador Conan O’Brien, y a Blaze, una niña amante de los caballos interpretada por Mykal-Michelle Harris.

Los nuevos personajes amplían este universo para complementar a otras figuras memorables. Esto ya ocurrió en entregas anteriores con personajes como Forky o Gabby Gabby (Toy Story 4), por ejemplo.
Lilypad es la incorporación más interesante porque Pixar no la presenta como una villana convencional. Su ambigüedad le da mayor fuerza al enfrentamiento entre juguetes y tecnología.
Woody y Buzz dan un paso atrás sin perder su lugar en la historia
Woody y Buzz Lightyear regresan, pero esta ya no es verdaderamente su película. Y eso, para los nostálgicos, no es precisamente bueno. Los antiguos líderes acompañan a Jessie y sirven como vínculo con las primeras entregas. Su presencia resulta entrañable, aunque el guion depende demasiado del cariño que el público siente por ellos.
Tom Hanks y Tim Allen recuperan sus papeles originales. Buzz ejerce como ayudante de Jessie, mientras Woody vuelve a cruzarse con sus antiguos amigos después de la separación mostrada en Toy Story 4. Sentimos el pequeño spoiler, pero la peli es de 2019, ¡ha prescrito!
Es lógico que Woody y Buzz vuelvan a reunirse. De hecho, no entenderíamos Toy Story sin ellos. Pero esa aparición casi forzada demuestra lo difícil que resulta continuar una franquicia cuando sus protagonistas ya habían completado sus historias. Como se dice de los futbolistas, es mejor una retirada sin arrastrarse por el campo.

Los grandes aciertos de ‘Toy Story 5’
Los principales aciertos de Toy Story 5 son su relación con la actualidad, el protagonismo de Jessie y una animación espectacular que conserva la identidad visual de la saga. Además de su humor, su ritmo aventurero y su capacidad para gustar tanto a niños como a padres y a espectadores nostálgicos.
Pixar vuelve a convertir un problema adulto en una aventura accesible para todos. Los niños verán juguetes enfrentándose a una tableta y los mayores reconoceremos la preocupación por el tiempo de pantalla, el aislamiento y la dificultad de aceptar que alguien ya no nos necesita.
Como siempre, el apartado técnico es lo más notable. La potencia de renderizado de Pixar es actualmente unas 12.000 veces superior a la utilizada en la primera película, según explica el propio estudio. Esa evolución permite construir movimientos, tejidos, iluminación y escenarios mucho más complejos. ¡La sensación de realismo es brutal!

Los errores de una secuela que vuelve a jugar con ideas conocidas
El mayor problema de la película es que su conflicto no resulta completamente nuevo. Desde 1995, estos personajes temen ser sustituidos, olvidados o abandonados. Lilypad moderniza esa amenaza pero debajo de su pantalla seguimos encontrando una historia que la saga ya ha contado varias veces.
También hay demasiadas tramas, personajes y estímulos compitiendo por captar nuestra atención. Resulta irónico que una película crítica con la saturación digital termine pareciéndose en ocasiones a esa pantalla que nunca permite descansar.
La película vuelve a emocionarnos, sí, pero se perciben los mismos mecanismos ya utilizados para conseguirlo. Algunas referencias al pasado parecen surgir porque el guion sabe exactamente qué tecla nostálgica debe pulsar para provocarnos la sonrisa fácil.
El resultado no es malo, pero no ofrece la naturalidad con la que nos emocionaron Toy Story 2 o el cierre extraordinario de Toy Story 3.
Cómo ha evolucionado la saga ‘Toy Story’ desde 1995
La evolución de la saga explica por qué cada nueva película despierta entusiasmo y recelos. Toy Story revolucionó la animación en 1995; la segunda profundizó en el miedo al abandono; la tercera habló de despedidas y la cuarta exploró la identidad más allá de un dueño.
Esta entrega observa cómo ha cambiado la infancia. Los juguetes no compiten ahora contra otro muñeco más moderno sino contra un dispositivo que ofrece entretenimiento permanente y conexión social.
La idea permite que la franquicia crezca junto a su público. Pixar asegura que las cinco películas han recibido once nominaciones y ganado cuatro premios Oscar. Además, las cuatro primeras superaron los 60 millones de horas vistas en Disney+ antes del estreno de la quinta.

Su éxito comercial tampoco admite dudas: debutó con 312 millones de dólares mundiales y ya ha superado los 1.128 millones, según Box Office Mojo. ¡Por eso se sigue explotando la gallina de los huevos de oro!
¿Merece la pena ver ‘Toy Story 5’?
¡Sí, por supuesto! Toy Story 5 merece mucho la pena, especialmente para quienes crecimos con Woody, Buzz y Jessie. Es divertida, visualmente impecable y suficientemente inteligente para gustar a toda la familia. También otorga a Jessie el papel de heroína para ofrecer a los niños (y, sobre todo, las niñas) el referente femenino que les faltaba en la saga.
Pero no alcanza las mejores entregas y tampoco elimina la sensación de que Toy Story 3 proporcionó un final perfecto. Sin embargo, justifica mejor su existencia que una secuela construida únicamente alrededor de la nostalgia.
Pixar todavía sabe emocionarnos con estos personajes, pero comienza a costarle sorprendernos con ellos. Aun así, ¡no nos perderíamos una sexta entrega!
Preguntas frecuentes sobre ‘Toy Story 5’
¿Cuánto dura ‘Toy Story 5’?
Toy Story 5 dura una hora y 42 minutos, según la ficha oficial de Disney España. Se estrenó en los cines españoles el 17 de junio de 2026.
¿Hay que ver las anteriores antes de ‘Toy Story 5’?
No es imprescindible, porque el conflicto se entiende por separado. Sin embargo, ver Toy Story 2 y Toy Story 4 te ayudará a comprender mejor a Jessie y la situación de Woody. ¡Nosotros las veríamos todas de nuevo!
¿Tiene ‘Toy Story 5’ escenas postcréditos?
Sí. Incluye una escena durante los créditos y otra después de que terminen. Ninguna resulta imprescindible para comprender la historia, pero merece la pena esperar.
¿Dónde se puede ver ‘Toy Story 5’?
Además de su exhibición en cines, desde el 18 de agosto puede comprarse o alquilarse digitalmente en España. Su llegada a Disney+ todavía no tiene una fecha oficial anunciada.